Los billetes falsos y como reconocerlos

Desde hace muchos años sabemos la existencia de billetes falsos a los que huimos como a la peste. Unos billetes en apariencia normal pero que esconden una trampa para los que dan con ellos, no valen nada, son simples papeles que bien servirían para engrosar la cantidad de los contenedores de reciclaje. Una verdadera pena dar con uno de ellos, ya que pierdes el valor de dicho billete porque los bancos están obligados a retener los billetes falsos.

Para evitar estos molestos momentos hay en el mercado varias maquinas y métodos para detectar si un billete no es verdadero. Los detectores billetes falsos son unas sofisticadas máquinas que detectan que billete es falso. Existen varios modelos desde las más compactas hasta las que utilizan en los bancos y grandes almacenes para evitar posibles pérdidas. Yo los conocí comprando lotería a una lotera en el pueblo, como tiene problemas con la vista, utiliza un detector de bolsillo que emite un pequeño sonido cuando el billete es falso, un gran adelanto para estos casos en los que no se puede hacer una inspección ocular al billete, aunque yo estoy segura que no sabría diferenciar una verdadero de uno fraudulento.

Los bancos tienen unas máquinas que cuentan los billetes, esas máquinas realizan la comprobación a la par que cuentan los billetes, dos en uno. Desde que vi que era fácil que me entregaran un billete de estos, decidí comprar un detector y desde entonces lo llevo en el bolso, no es que a diario manipule grandes cantidades de dinero, lo que pasa es que haré todo lo posible para que los billetes que pasen por mis manos sean de los que si tienen valor, a nadie nos gusta sentirnos engañados y sobre todo a personas como yo que tenemos una pequeña tienda para sobrevivir y que si nos dan un billete falso, por motivos de moral inmediatamente lo llevaríamos al banco o a la policía para que ese billete sea comprobado y retirado de la circulación en el caso de que efectivamente sea un billete falso.

Hay que ver que caprichoso es el mundo, a cada estafa, atropello, a cada falsedad inventamos algo para combatirlo, y es que gracias a Dios los humanos estamos en continuo aprendizaje y cuando tropezamos en una piedra, nos levantamos con más fuerza y así sobrevivimos en esta vida de locos que nos ha tocado vivir.