Vendedores autonomos vs desguaces

El mercado, en líneas generales, funciona de la siguiente forma: hay un bien o servicio que se ofrece y si hay alguien se muestra interesado en la oferta y está dispuesto a pagar su precio, se lleva a cabo una transacción, es decir, se produce un intercambio en donde el comprador adquiere algo, una vez que ha cumplido con el pago correspondiente.

Ahora bien, existen medios formales para concretar esa negociación, esto puede ser regulado por instituciones del estado, entonces el vendedor está en la obligación de emitir una factura, y, en algunos casos, entregar un certificado de garantía. Pero hay transacciones informales que se saltan esos documentos.

Para algunos productos o servicios la modalidad puede ser irrelevante, pero para ciertos casos, no se debería correr riesgos, por la magnitud de las consecuencias que se pueden generar a partir de alguna irregularidad en el proceso.

La compra de piezas de segunda mano, encajan totalmente en los casos en donde se hace imprescindible realizar la compra de la manera más formal posible. Por un lado, se trata de un artículo que tendrá un uso crucial dentro de una máquina que se expone a múltiples amenazas y, por otro lado, se corre el riesgo de involucrase en un ilícito.

En función de lo anterior, haremos una breve comparativa entre comprar a vendedores autónomos vs hacerlo en los desguaces autorizados para tal fin.

Vendedores autónomos

Bien sea que se trate de algún amigo, familiar o un desconocido, si no posee una empresa distribuidora de repuestos, no podrá entregarnos factura fiscal (legal), ni darnos un certificado de garantía. Esto significa que, en caso de un eventual problema, no tendremos como realizar el respectivo reclamo.

Cuando la compra se hace por Internet, la situación puede desembocar en una estafa, en virtud de que probablemente no se pueda siquiera dar con la ubicación física del vendedor. La ventaja es que posiblemente el precio sea mucho más bajo en comparación a lo que aspiran los establecimientos formales, pero, como hemos dicho, se corre un gran riesgo.

Desguaces

El negocio de la venta de repuestos usados está estrictamente regulado. Solo se pueden ofrecer aquellos que hayan pasado satisfactoriamente las pruebas de funcionamiento. Tienen que dar factura y garantía. Los precios que ofertan son mucho más económicos que los nuevos.

No solo favorecen al comprador, sino que contribuyen con el procesamiento adecuado del desmantelamiento de vehículos. Lo que constituye un aporte sustancial para la conservación del medio ambiente.

En la web desguacesde4x4.com están registrados numerosos establecimientos de esta naturaleza, especializados en vehículos 4×4.